Mi Chante Tequila
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Amatitán, Jalisco · 100% de Agave
El tequila, como debe ser.
Nacido en el corazón de la tierra del tequila, Mi Chante es un tequila 100% de agave, hecho a mano y pensado para compartir en casa — tu chante.
Bienvenido a casa
En el norte de México, chante es la palabra para tu casa, tu lugar. Mi Chante nace de esa idea: un tequila honesto, sin atajos ni destellos artificiales, hecho para recibir a los tuyos.
Cada botella lleva agave azul 100% de los valles de Jalisco, cocido en horno, destilado con calma y reposado el tiempo justo. Un lujo honesto, más cercano a lo artesanal que a lo industrial.
Conoce la casa
Fresco y limpio. Agave cocido, cítricos y un final mineral y brillante.
Reposado en barrica. Vainilla suave, madera tostada y especia cálida.
La suavidad del reposado con la claridad del blanco. Miel y vainilla ligera.
Añejado con paciencia. Caramelo, roble y frutos secos; cuerpo redondo.
Toda la complejidad del añejo, filtrado a cristalino. Nuez y roble fino.
Ámbar profundo. Chocolate, cuero y roble; largo, sedoso y para atesorar.



"Un tequila no se presume. Se comparte, en casa, con los tuyos."— La Casa Mi Chante
En los valles de Amatitán, Jalisco — cuna de la denominación de origen — el agave azul crece bajo el sol y la tierra rojiza. Ahí nace Mi Chante: un tequila que honra el oficio de quienes lo hacen y la mesa de quienes lo comparten.

Mi Chante es 100% de agave. Sin aditivos, sin prisa. Del corte de la piña al llenado de cada botella, el proceso se cuida a mano, como se ha hecho por generaciones.
El nombre lo dice todo: chante es el hogar. Y un buen tequila, como una buena casa, se construye con tiempo, cuidado y gente que se queda.
El resultado es una familia de seis expresiones, cada una con su carácter, todas con la misma alma.
Seis pasos que no cambiamos. Así sigue el agave hasta llegar a tu chante.
El jimador corta a mano cada agave con la coa, dejando solo la piña.
Las piñas se cuecen despacio para convertir el agave en dulzor.
Se extrae el jugo del agave, base de todo el proceso.
El mosto fermenta a su ritmo, sin apuros ni atajos.
Doble destilación para lograr claridad y carácter.
Reposa en roble el tiempo justo — nunca antes de estar listo.
La tierra
La tierra rojiza y el clima de los valles de Jalisco dan al agave un dulzor y un carácter que no se encuentran en otro lado. Es el mismo suelo que da nombre y origen al tequila.
Respetar ese origen — 100% de agave, hecho en México — es la promesa de cada botella de Mi Chante.

Fresco y directo. Agave cocido, cítricos, pimienta blanca y un final mineral y limpio. El agave en su forma más pura.
Dorado y redondo. Vainilla suave, madera tostada, agave y un cierre de especia cálida. Equilibrio para todos los días.
La suavidad del reposado con la claridad del blanco. Miel, vainilla ligera y un cuerpo sedoso y transparente.
Ámbar cálido. Caramelo, roble, frutos secos y un cuerpo redondo y envolvente. Para tomarse con calma.
Toda la complejidad del añejo, en cristal transparente. Caramelo suave, nuez y roble fino, con un final largo.
Ámbar profundo. Chocolate, frutos secos, cuero y roble, en un tequila largo y sedoso. Nuestra expresión más noble.
Disponible en licorerías, restaurantes y bares seleccionados de Baja California y Los Cabos — y creciendo.









Pídelo en la mesa en estos lugares aliados.







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